Antonio Raimondi nació en Milán el 19 de setiembre de 1824. Se formó como naturalista autodidacta, frecuentando desde muy joven el jardín botánico de Brera.

En 1848 participó activamente en las «Cinco Jornadas de Milán», una cruenta y exitosa rebelión contra la ocupación austriaca. Al año siguiente formó parte de la defensa de la República Romana, fallida causa por la independencia y unidad italiana.

A fines de 1849 retomó su proyecto personal de explorar el Perú. Llegó al Callao el 28 de julio de 1850 y, al año siguiente, gracias al respaldo de la Facultad de Medicina de San Fernando, inició sus viajes por el país.

Durante diecinueve años recorrió cerca de cuarenta y cinco mil kilómetros en expediciones científicas, actualizando el inventario de recursos naturales del Perú. El conocimiento obtenido quedó registrado en casi doscientas libretas de viaje y en miles de colecciones de especímenes naturales.

A partir de 1873, bajo el auspicio del Estado, se dedicó a publicar los resultados de sus investigaciones en la obra enciclopédica que tituló El Perú. Su legado científico y su ética de trabajo constituyen uno de los capítulos más importantes en la historia de las ciencias en el Perú.