Este popular formato fotográfico de la segunda mitad del siglo XIX resume una parte significativa de las redes familiares y científicas del naturalista italiano, incluyendo su alcance internacional. La mayoría de estas piezas corresponde a retratos autografiados y dedicados directamente a Raimondi, lo que las convierte en una fuente primaria de gran valor para entender la dimensión íntima de la vida del sabio.